Letras en Elorrio

27 abril 2009

Cuentos para El día del libro

Filed under: Escrituras 1º ESO — lecturaselorrio @ 6:05 pm

 

 

                                                                                                                                                                                             cuenta1

                                 Crédito de la imagen

Aquí podréis publicar, en forma de comentario, vuestros cuentos.

Recuerda, van a abrir una bibiloteca nueva en vuestro pueblo y la noche anterior los libros cobran vida…

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33 comentarios »

  1. Era un día del libro como otro cualquiera. Iban a abrir una biblioteca nueva, con algunos libros conocidos y otros bastante desconocidos. Era una biblioteca enorme. Todo el pueblo estaba de acuerdo en la construcción de la biblioteca como homenaje al día del libro. Un niño de trece años llamado Eneko fue a coger un libro para leer en clase. Eneko era un chico corriente, no sacaba notas muy altas pero tampoco bajas, y tenía bastantes amigos.
    La noche antes de abrirla, algo pasó. Los libros cobraron vida. De repente, empezaron a moverse por si solos, y sucedía lo que se contaba en ellos allí donde estaban. Eneko fue a coger el libro, no pasaba nada, pero al llegar a casa y empezar a hojearlo, todo se inundó, ya que su libro iba sobre un barco que se hundía. Al ir a clase no hizo falta preguntar a los demás qué había pasado, todos estaban asustados, y había alguna que otra persona con signos todavía, por ejemplo, unos niños con “pijamas de rayas”. Tuvieron que cerrar las bibliotecas y las librerías, ya que quedaron destrozadas. Aún así, no todo era destrucción, ya que los libros que tenían un comienzo feliz también hacían efecto. El Ayuntamiento decidió llamar a escritores locales para que escribieran libros para contrarrestar todo eso, pero no aceptaron diciendo que nadie leería libros que no tienen suspense o alguna tragedia. Eneko supuso que todo lo había hecho la biblioteca nueva, por alguna razón. Llamó al ayuntamiento para que la quitaran, pero le dijeron que no, ya que era un homenaje al día del libro. Cada día que pasaba todo seguía según los libros que la gente estuviera leyendo, y no todo era bueno. Un cuarto del pueblo estaba destrozado, otro era del futuro, otro eran campos verdes…
    Eneko tuvo una idea. Decidió escribir un libro en el que la biblioteca desaparecía. Tal y como escribió en el libro, la biblioteca desapareció de aquel pueblo. Eneko se dio cuenta gracias a eso que muchos leen libros de destrucción y caos, pero que una minoría de gente lee libros con algunas cosas felices.

    Comentario por Erlantz Prieto — 27 abril 2009 @ 6:30 pm

  2. LA BIBLIOTECA VIVIENTE

    Un día 26 de marzo de 2007 en una gran biblioteca se daba una fiesta para la apertura
    Cuando terminó la celebración quedó una noche muy clara y con muchísimas estrellas.
    Ese mismo día como todos los años los libros de aquella biblioteca cobraban vida y se iban volando, buscando más libros de aventuras para que los leyeran los niños al día siguiente. Era muy bonito ver cómo los libros volaban entre los altos árboles de aquella ciudad. Verles cantando y moviendo sus hojas llenas de fantasías para los más pequeños que se acercaban todas las tardes a leer un cuento nuevo.

    Comentario por alazne erdoiza 1.b — 27 abril 2009 @ 6:46 pm

  3. Bueno, aquí dejo mi cuento ^^

    Librería nueva

    -Ufff…, ya he terminado de colocar los libros en las estanterías.
    Eso fue lo único que dijo Pedro, el propietario de la librería que se inauguraría mañana a la mañana. No encontraba a nadie que le pudiese ayudar con el traslado y orden de nosotros, los libros, así que el mismo tuvo que trasladarnos y ordenarnos desde su casa hasta el pueblo donde estaba la librería. ¿Si podíamos hacerlo nosotros mismos? Es una pregunta a la que le corresponde la respuesta “sí”. Lo que pasa es que estamos siempre muy cansados de que manos de la gente nos cojan y nos toquen. A veces incluso nos pegan.
    -Maldita sea, estoy nervioso. ¿Tendrá éxito o no? A lo mejor no compra nadie y me arruino…no, mejor no pensar en eso. Pero… ¿y si pasa?
    Pedro siguió hablando consigo mismo, mientras dejaba ese cuarto en la penumbra lleno de libros sin vigilancia.
    Pasaron exactamente 32 minutos y 6 segundos cuando dije:
    – Me aburro.
    Al ver que nadie me contestó, supuse que no había ningún libro hechizado como yo, así que pensé: “Si no les doy vida a estos libros me voy a aburrir muchísimo… ¿no es malo hacer algo malo para divertirse, no?”
    Entonces intenté recordar las palabras que recitaron mis amos del siglo XIX y las recité yo.
    -pipiriri piririrpiriri priripi priririririr.
    Me quedé pensando en lo estúpido que fui al recitar esas letras sin sentido, cuando de repente escuche que alguien o algo decía detrás de mí:
    -¿Qué pasa, libraco?
    Entonces solté un grito, ya que no me esperaba una voz.
    -¿Quién eres tú?- le dije
    – ¿Yo? Soy un libro de mapas. Me suelen llamar Mapamundi. ¿Y tú quién eres?
    – ¿Yo? Soy un libro de hechizos.
    -Eh, ¿De qué habláis? ¿Quiénes sois? ¿Por qué estáis aquí? ¡¿Eh, no puedo respirar?!
    Otro nuevo libro apareció de repente.
    – Los libros no respiran.- dijo Mapamundi.
    – Oh claro, es verdad….- respondió el nuevo libro
    Estuvimos charlando unos cuantos minutos cuando de repente se unieron a la conversación unos 80 libros más. Entonces fue cuando dije:
    -¿Y si hacemos una fiesta?
    Todos los libros me miraron raro.
    Hubo un silencio incómodo durante 6 minutos…
    – Vale – dijo Mapamundi.
    La fiesta fue una pasada. Hubo música, concursos de conocimiento, baile,…todos acabamos agotados.
    Al día siguiente vi que Pedro entraba en el cuarto y empezó a chillar diciendo:
    -¿PERO QUÉ ES ESTE DESORDEN? ¡MADRE MÍA, Y LA LIBRERÍA SE INAUGURARÁ DENTRO DE 20 MINUTOS! ¡NO HAY TIEMPO PARA ORDENARLO TODO! Estoy acabado…
    Pedro se echó a llorar en un rincón y cuando llegó la hora de inaugurar la librería dijo que se cancelaba, que dejaría de amar los libros como antes y que se buscaría otro trabajo.
    En fin….es verdad que podríamos haber recogido todo nosotros, pero es que siempre estamos muy cansados de que las manos de la gente nos toquen, y es que a veces incluso nos pegan.

    Comentario por Amada — 27 abril 2009 @ 6:56 pm

  4. EL CARNAVAL DE LAS LETRAS

    Ya estaba todo preparado, todos los libros bien ordenados en sus correspondientes baldas para el gran día. Los niños del colegio estaban deseosos de utilizar la nueva y modernísima biblioteca escolar.

    Era febrero y el día de la inauguración coincidía con el carnaval. Las 26 letras del abecedario decidieron hacer una fiesta para celebrar la víspera del carnaval.

    Y claro, se tenían que disfrazar. Así:

    La B se disfrazó de T.
    La A, la muy sosA, no se quiso disfrazar.
    La T se disfrazó de R.
    La M se disfrazó de Z.
    La A, ¡Qué tímidA es!
    La N, No tuvo tiempo para disfrazarse.
    Y así continuaron las demás letras.

    Todas las letras, vocales y consonantes salieron de los libros para festejar el carnaval por todo lo alto. Se dirigieron al gimnasio para cenar y después bailar toda la noche.
    ¡Menos la despistada “A” que se quedó en su sitio!

    Las letras, cuando regresaron a sus libros, no se dieron cuenta de sus disfraces y se colocaron en sus sitios para dormir.
    Al día siguiente, todos los niños fueron ansiosos a ver la nueva biblioteca del colegio. Se quedaron todos boquiabiertos al comprobar que los títulos que iban viendo no coincidían con los libros.

    Con el alboroto de los niños, se despertaron las 26 letras y tras quitarse los disfraces en un santiamén, cada una se colocó en su respectivo lugar.
    Los niños no salían de su asombro. Alguno llegó a pensar que las letras tienen vida.

    ¿Y TÚ, QUÉ PIENSAS?

    Comentario por Jon Amesti — 27 abril 2009 @ 7:58 pm

  5. Los libros de la nueva biblioteca.

    Un día cualquiera me levanté muy temprano porque mi madre me dijo que hoy abrían una biblioteca, la mejor del mundo según el periódico, desayuné y fui a echar un vistazo a los nuevos libros de la biblioteca. Había mucha gente, sobre todo escritores famosos como Cervantes y Shakespeare. Yo me quedé embobado con la cantidad de libros que había. Estuve tres horas observando libros nuevos, me leí dos libros fantásticos, uno era el Don quijote y el otro Romeo y Julieta. Al mediodía después de comer volví otra vez a la biblioteca porque me encantó leer. Nunca había leído tanto en mi vida. Pero al anochecer estaba muy sediento y me fui al baño. Cuando salí no había nadie en la biblioteca, estaba desierta, las puertas estaban cerradas y estaba todo oscuro. Me quedé paralizado hasta que me entró el sueño. Me tumbé en el suelo y me quedé dormido. Era muy raro porque sentía unas voces muy agudas. Me levanté mire para arriba y vi cómo un libro caía de la estantería más alta sobre mí. Me dio en la cabeza y me quedé inconsciente en el suelo. Me desperté muy mareado y la biblioteca estaba llena de gente y un señor al verme me dijo:
    -Qué haces en el suelo hijo?
    Se me ha caído un libro y al cogerlo me he patinado. Le contesté al señor.
    Todavía me acordaba de lo que había pasado esta noche y yo pensé que era buena idea saber lo que pasaba en esta biblioteca y, como ayer, me metí en el baño. La gente se fue, se apagaron las luces y yo me quedé en silencio al lado de una mesilla rota que estaba apartada de los estantes. De repente oí unas voces agudas y una voz muy grave, me acerqué a ellas y vi que eran unos libros que cobraron vida en la nueva biblioteca, según lo que oí había tres libros con colores alegres y uno con un color gris oscuro llamado Caperucita porque así se llamaba la niña que lo leyó. Los tres libros con colores alegres eran felices porque los protagonistas de sus cuentos terminaban felices. Los protagonistas del cuento de Caperucita también terminaban felices pero los otros tres no se lo creían. Yo no me lo creí y Caperucita me dijo que entrase en su cuento, también me dijo que si estaba tranquilo sería un protagonista feliz, pero como yo estaba muy nervioso, al meterme dentro del cuento, me convertí en lobo malo y al final no terminé muy feliz, si no todo lo contrario por que el cazador me cazó.

    Comentario por ibai 1.B — 27 abril 2009 @ 8:26 pm

  6. UNA NOCHE EN LA BIBLIOTECA

    Mañana día 22 de Enero se va a abrir la nueva biblioteca del pueblo. Los habitantes del pueblo están muy contentos puesto que nunca habían tenido una biblioteca desde hace unos 50 años. Aquella noche fue un día muy extraño. Había millones de libros y de pronto sucedió una cosa increíble, todos los libros revivieron. Los libros jugaban al fútbol, al tres en raya, a colgarse encima de los muebles… se lo estaban pasando genial pero de pronto algo se escuchó y los libros volvieron a su lugar. Era un libro gigante de aventuras que solo quería jugar con los demás libros. El libro de aventuras les propuso a los demás libros que se metieran dentro para vivir todas las aventuras que había pasado el. Los libros se metieron todos muy contentos.
    A la mañana siguiente cuando la biblioteca estaba a punto de abrirse todos los libros salieron rapidísimamente para colocarse en sus sitios. Finalmente se abrió y mucha gente entró en ella. Los libros estaban muy contentos puesto que mucha gente les miraba con asombro.

    Comentario por ANE 1.B — 28 abril 2009 @ 2:44 pm

  7. En una biblioteca, al cerrar las puertas a las 20:00 de la noche, un niño se queda encerrado dentro y empieza a oír ruidos extraños , que provenían del desván de la biblioteca. Con curiosidad el niño subió y empezó a ver cosas raras como libros jugando al póquer. El niño empieza a asustarse y sale corriendo. En cuanto llega ala salida que estaba cerrada por fuera, se da cuenta de que le seguían, mira para atrás y era un libro, pero no un libro normal, el libro de TEO seguido por muchos más. El libro de Teo era el cabeza del grupo, el líder y le propuso una apuesta al niño, si le ganaba en dos juegos de tres, le dejaría ir con vida pero si no se quedaría con ellos para siempre. El niño apuesta el juego, era nada más y nada menos que un partido de fútbol. El libro, como no tiene pies, como era de sospechar, perdió. El niño solo tenía que ganar una más y sería libre. El segundo juego era una partida de ajedrez, el niño no sabía jugar y perdió. Solo quedaba un juego y era una partida al parchís! Después de una partida reñida y, por cierto muy larga, el niño ganó.

    Comentario por aitor 1.b — 28 abril 2009 @ 2:46 pm

  8. “LA PIEDRA EXTRAÑA”

    En un pueblo llamado Elorrio donde los habitantes eran felices, estaban muy ilusionados porque iban a inaugurar una nueva biblioteca. La noche anterior de la inauguración, apareció una piedra extraña de la nada y provocó una luz cegadora. Esa luz despertó a un niño llamado Ander que era muy curioso y al que le gustaba el peligro. Ander se acercó a la biblioteca y vio que cuando la luz cegadora se perdía los libros habían cobrado vida.
    Al día siguiente, Ander contó a sus tres amigos lo que había sucedido esa noche y decidieron entrar a la biblioteca a investigar un poco. Al entrar en la biblioteca Ander mencionó que la piedra extraña se rompió en cuatro partes y que había que reunir las cuatro piezas para que los libros vuelvan a ser normales. Las piezas se esparcieron por toda la biblioteca y no iba a ser fácil encontrarlas. Estuvieron mucho tiempo intentando encontrar las piezas y de repente Ibai encontró una pieza de la piedra. No era fácil encontrar las piezas porque como los libros tenían vida estaban moviéndose continuamente.
    Al final, encontraron las cuatro piezas y al unirse las cuatro piezas la piedra provocó una luz cegadora. Los libros volvieron a la normalidad y en la inauguración no hubo ningún problema.

    Comentario por Ander — 28 abril 2009 @ 4:35 pm

  9. BARBA NARANJA

    Érase una vez un pirata llamado Barba Naranja, era muy malo y muy cruel, atracaba a todos los barcos que se le cruzaban y era el más bárbaro de los siete mares. Tenía ya cuarenta y cuatro años, tenía también treinta hombres y un barco enorme.

    Un día, mientras que los piratas celebraban una fiesta, tres marineros empezaron a robarles y lo consiguieron. Barba Naranja encontró un colgante ponía “marine” entonces ya sabía quién le había robado. Empezaron a buscar el barco hasta que lo encontraron. Esperaron hasta que anocheció, fueron dos hombres más el pirata. Los dos hombres se quedaron en la balsa y Barba Naranja fue solo con una escopeta en la mano. Consiguió lo que quería y más, pero un marinero le pilló. El pirata cruel levantó la escopeta y le disparó saltó la alarma pero para entonces ya había huido.

    Al final Barba Naranja se quitó la barba y se rapó el pelo, encontró novia en tierra y allí se quedó.

    Comentario por txaber 1.B — 28 abril 2009 @ 8:22 pm

  10. LOS LIBROS COBRAN VIDA
    En un pueblo llamado Elorrio en el que sus habitantes eran felices y orgullos de ser elorrianos, construyeron una nueva biblioteca, pero el día anterior a la inauguración, pasó una cosa muy extraña: los libros cogieron vida. El vigilante de la biblioteca que se llamaba Pedro oyó voces en la planta de arriba y allí fue donde se dirigió. Cuando vio que los libros estaban hablando se asustó y les preguntó a ver si eran de otro planeta y uno de ellos que se llamaba “Gerónimo Stilton” le contestó que no, que eran libros normales y corrientes. Los libros le preguntaron a Pedro a ver si esta biblioteca era segura y él les contestó que como las demás bibliotecas y entonces otro libro llamado “Socorro” le dijo a Pedro que querían volver a su país, el país de los libros. Pedro escuchó atentamente lo que decían los libros y les preguntó que podía hacer él para ayudarles y Gerónimo le dijo que existía un libro en el que aparecía el país de los libros y por él que se accedía a ese país. Pedro preguntó dónde se encontraba ese libro y los libros le dijeron que estaba en el despacho de su jefe, que era el que les sacó de su país y Pedro dijo que para la noche siguiente lo tendría. Al día siguiente, después de que se inaugurara la biblioteca y de que se fueran todos, Pedro le dijo al jefe que un amigo quería verle en la puerta y el jefe de Pedro se fue a la puerta y mientras tanto Pedro cogió el libro. El jefe le dijo a Pedro que en la puerta no había nadie y le contestó que le había dicho que tenía prisa y el jefe se lo creyó, Pedro suspiró aliviado. A la noche Pedro fue a darles el libro a los libros pero le dijeron que tenía que leer una frase, Pedro afirmó y comenzó a leer:
    -De las almas que has sacado que vuelvan adonde han salido…
    De repente se vio un destello de luz y todos los libros comenzaron a meterse en el libro. Para disimularlo, Pedro cogió las copias de los libros que eran idénticas y las colocó en el sitio de los libros verdaderos y nadie se dio cuenta. De esa noche en adelante, todas las noches, Pedro pensaba en esos libros y empezó a leérselos.

    Comentario por Mikel Piña — 29 abril 2009 @ 2:22 pm

  11. LOS LIBROS DE LIBRÓN JAMES

    Erase una vez, un señor que coleccionaba libros llamado Librón James, tenía miles y miles y los cuidaba todos con mucho cariño y entusiasmo.
    Un día, unos ladrones entraron en su casa y robaron todos los libros para luego venderlos. El pobre viejo casi murió del susto al ir a su biblioteca privada y ver que no había nada, ni un mísero libro, las estanterías estaban vacías, no habían dejado nada.
    Pasaron los días y Librón perdió toda esperanza de recuperar sus libros. Mientras Librón apenado se aburría sentado en su butaca los ladrones estaban enriqueciéndose vendiendo los libros a museos, puesto que eran libros muy antiguos y de mucho valor, pero que Librón no los quería vender porque los quería mucho.
    Los ladrones habían ganado mucho dinero y estaban muy contentos. Pero un día, vinieron los directores de los museos quejándose porque las páginas de los libros se habían puesto blancas y luego en todas las páginas apareció el nombre Librón James y una dirección. Así que todos los libros fueron devueltos al pobre señor Librón y los ladrones fueron denunciados por robo y estafa.
    Nadie supo cómo apareció en los libros ese nombre y esa dirección, excepto Librón, él sabía que había sido obra de los libros que como él, los quería mucho.

    Comentario por Paul — 29 abril 2009 @ 4:02 pm

  12. Los libros mágicos

    En un pueblo llamado Liburu sus habitantes pensaron inaugurar una biblioteca el día del libro, es decir, el 23 de abril porque para la gente de este lugar era un día muy importante. La biblioteca estaba ubicada en la calle Miguel De Cervantes y hacía esquina con la calle William Shakespeare.

    En el pueblo había un instituto de Educación Secundaría Obligatoria cuyos alumnos no leían nunca porque no les gustaba.

    Un día antes de la inauguración, la profesora de Lengua Española decide ir a la biblioteca. Allí se muestra muy triste porque no consigue que sus alumnos lean. Los libros escucharon atentamente a la profesora lamentarse.

    Y …llegó la noche. Algo se movía allí con mucha prisa. Los libros caminaban de un lado para otro como si estuviesen pensando algo: ¿Cómo podrían respaldar a aquella profesora que tanto quería ayudar a sus alumnos?… No comprendían cómo los chicos y chicas de aquel lugar no les querían más cuando lo único que ellos deseaban era enseñar para que en un futuro supieran mucho. Ellos podían contar fábulas, novelas, cómics… pensaban que podían llegar a ser muy divertidos. No tenían tiempo para dormir, debían pensar algo y como estaban tan, tan cansados decidieron tomarse un café antes de adoptar algunas decisiones.

    En primer lugar decidieron que la letra que apareciese en sus hojas fuese grande y clara, las palabras utilizadas en los textos tampoco debían ser muy complicadas y por último, en ningún momento escribirían libros complicados y difíciles y además, de vez en cuando harían dibujos para facilitar la lectura a los chicos y a las chicas de aquel instituto.

    Al día siguiente a la profesora de lenguaje se le ocurrió ir a la biblioteca con sus alumnos porque era el día del libro y además era su inauguración. Quería que sus alumnos empezaran a leer a gusto. Cuando llegaron a la biblioteca comenzaron a ver los libros y…¡ Sorpresa ! Los alumnos se iniciaron en la lectura
    La profesora no dejaba de asombrarse. ¿Qué sucedió…….?

    Comentario por Amaia Baseta — 29 abril 2009 @ 5:54 pm

  13. Una noche mis amigos y yo nos fuimos a la biblioteca de Elorrio a pasar la noche misteriosa. En la biblioteca hacía mucho frío y nos pusimos muchas mantas por encima de nuestros pies sobre todo. Oímos unos ruidos extraños, miramos por un hueco y vimos unos libros hablando entre ellos y andando, nos asustamos mucho y nos metimos dentro del camping seguido. Teníamos mucho miedo, nos acercamos hacia ellos muy lentamente y callados. Los libros nos ofrecieron galletas y mi amigo Karlos, como tenía mucha hambre las cogió. Les dijimos nuestros nombres y ellos los suyos, se llamaban Teo, Caperucita y Pinocho el mentiroso.
    Los libros y nosotros decidimos ir a algún libro, decidimos ir al final al libro de “Pipi”. Nos divertimos mucho, Pipi es una chica muy guapa y muy simpática y a la vez muy graciosa. Llegamos a la biblioteca porque teníamos mucho sueño. Los libros fueron a su sitio y nosotros al nuestro. Al día siguiente fuimos otra vez al mismo lugar, vimos allí los libros pero lo que pasaba era que ni hablaban ni andaban como el día anterior. Fue una noche divertida e inolvidable.

    Comentario por jone.z 1.B — 29 abril 2009 @ 5:56 pm

  14. El jueves se iba abrir la nueva biblioteca en el pueblo de Apata. Cuando llegó el día, todo los niños del pueblo entraron. Allí cogían libros, leían, hacían los deberes… Pero una noche, mientras paseábamos por la calle oímos unos ruidos extraños dentro de la biblioteca. Uno de mis amigos quiso entrar a ver qué eran esos ruidos pero nosotros no quisimos , al final tuvimos que entrar a la biblioteca. Ahí dentro estaba todo oscuro, cuando entramos todos, se cerró la puerta y empezamos todos a gritar socorro!!!!, sacadnos de aquí!!!!…. pero un ruido nos decía silencio, silenciooo. Enrique encendió la luz y vimos unos libros hablando. Enrique les preguntó quiénes eran y nos dijeron que eran unos simples libros. Aquella noche nos contamos entre los libros y nosotros cuentos de miedo. La verdad, aquella noche fue muy divertida.

    Comentario por julen larrinaga — 29 abril 2009 @ 7:30 pm

  15. Érase una vez un hombre que vivía en una isla que estaba a mucha distancia de la playa. Ese hombre no sabia ni leer ni escribir. Este hombre cuando estaba pescando para comer se hizo amigo de un hombre que le apareció por detrás,el hombre aquel le enseñó a escribir y a leer. Una semana después apareció un barco cerca de la isla, y los hombres empezaron a gritar hasta que les escucharon. Cuando les vieron, vinieron a por ellos y les montaron en el barco y les llevaron a un pueblo grande que estaba a días de la isla para ver si buscaban trabajo. Y los dos hombres buscaron trabajo y vivieron en una casa que no tenía nada que ver con aquella isla de donde vinieron.

    Comentario por Ander acedo — 29 abril 2009 @ 8:14 pm

  16. LA FUGA DE LAS VOCALES
    Vivía en una estantería que había en la biblioteca del colegio. Tenía una portada azul con bonitos dibujos de colores.
    Era un libro enciclopédico muy amigo de los niños. Todos lo conocían y lo habían llevado a sus casas para saber cosas.
    Un día cuando el libro dormía las letras vocales decidieron fugarse a conocer otros lugares y salieron a la calle.

    – ¡Qué luces más brillantes!, dijo la A señalando las estrellas.
    – ¿Y esos colores?, dijo la E, mientras miraba a un lado de la calle.
    – Eso lo conocemos muy bien nosotras cinco, dijo la O.

    Es un mUrcIElAgO

    Durante toda la noche caminaron mirando los coches que pasaban, las farolas y las casas.
    Cuando amanecía, las letras se escondieron. No querían que, con la luz del día, les pudieran ver andando por la calle.
    Ese día, cuando llegó la hora de biblioteca, varias niñas se acercaron.
    Ane, fue la primera en cogerle entre sus manos. Pero cuando miró su portada quedó muy extrañada.
    – ! Le faltan las vocales!, dijo en voz baja.
    Dejó el libro y se marchó a su mesa extrañada de lo que había visto.
    Idoia y Maialen hicieron lo mismo, pero no pudieron estar calladas y se lo contaron a sus amigas.
    – Mirad, dijeron las dos a la vez.
    Al libro le faltan las vocales.
    – ¿Qué habrá pasado?, dijo Eider.
    – Si existen los magos, contestó Idoia, esta noche el Mago de las Letras ha hecho desaparecer las vocales.
    – ¡Pobre libro!, dijo Maialen.
    – Y nosotras ¿qué podemos hacer?, preguntó Jone.
    – Nada, contestó Ane. Dejarle otra vez en su sitio. A lo mejor el Mago de las Letras le devuelve las vocales.

    La hora de la biblioteca iba terminando y el libro se daba cuenta que algo raro estaba pasando. Intentó colocarse bien en la estantería y entonces se dio cuenta de lo que pasaba.
    – ¡No tengo vocales!, exclamó.
    ¡Ya no valgo para nada!
    Lágrimas de tristeza le cayeron por su portada. Luego, pensó, saldré a buscar a mis vocales. Cuando la biblioteca se cerró, el libro salió corriendo. Caminó por la calle, mirando a una parte y a otra, estaba triste por no poderlas encontrar. De repente muy cerca de él vio a sus vocales que, arrepentidas de lo que le habían hecho, volvían de nuevo al colegio.

    – Ha sido una experiencia, pero no debemos hacerlo más, comentó la A, mirando a sus compañeras.
    -¡Pobre libro!, suspiró la E.
    -Y la culpa la tenemos nosotras, comentó en voz alta la O.
    Démonos prisa antes de que amanezca, para pegarnos cada una en su sitio.

    Entonces, apareció el libro y las vocales, arrepentidas de lo que habían hecho, se echaron en brazos de su amigo prometiéndole que jamás volverían a repetirlo.

    -Nosotras tenemos la culpa de lo mal que lo has pasado.
    -No, dijo el libro.
    Todos nos necesitamos.
    Las consonantes están tristes pero ahora se alegran de volveros a ver.
    Siempre hemos sido buenos amigos y lo seguiremos siendo.
    Corramos, y pegadas al libro, salieron todos juntos hasta el colegio.
    Entraron en el colegio y de nuevo se colocaron en la estantería.
    Allí esperaron la entrada de los niños y la hora de la biblioteca. Con alegría vieron cómo todos se iban acercando y sin poder explicárselo volvían a ver las vocales en el libro.
    -Ya te dije, comentó Ane al oído de Maialen, que el Mago de las Letras había robado las vocales pero que un día las devolvería a su sitio.

    Comentario por Kepa Amesti — 29 abril 2009 @ 8:28 pm

  17. EL NIÑO MALTRATADOR DE LIBROS
    Mañana abrirán la biblioteca y todos los libros estamos en sus pisos colocados. A las 12:00 cuando todos estaban dormidos se escuchó un ruido. El ruido era agresivo y terrorífico. De pronto se abrió la puerta y apareció un niño. Era el niño del jefe que había preparado toda aquella maravillosa biblioteca. El niño no estaba contento con la biblioteca porque su padre no la había hecho como él la quería. De pronto, al niño le dio un ataque y comenzó a tirar todos los libros al suelo. Los libros, en cuanto cayeron al suelo, recobraron vida y como el niño les había maltratado todos los libros se echaron encima de él. El niño no daba abasto para quitarse todos los libros de encima. Y el niño dijo:
    – ¡Dejadme en paz!
    -Tú nos has maltratado y tú lo vas apagar –dijo uno de los libros.
    – Nosotros no somos para jugar, ni de plástico –dijo otro libro.
    -¿No te da vergüenza? –dijo otro al fondo.
    – ¡Basta! tenéis razón no es justo que yo os haya tratado así, perdonadme, lo siento –dijo el niño.
    El niño le contó a los libros el porqué les había tirado y lo furioso que estaba. Los libros le tranquilizaron y le contaron al niño unos cuentos para relajarlo. Cuando el niño estaba tranquilo les pidió perdón de nuevo. Los libros le dijeron al niño:
    -Tu padre ha hecho así la biblioteca para que nosotros estemos mas cómodos y para que la gente que venga también esté cómoda.
    El niño les contestó que tenían razón y que jamás iba a maltratar a otro libro y se quedó dormido en la mesa. Los libros se volvieron libros y la biblioteca para siempre funcionó muy bien.

    Comentario por Diana — 30 abril 2009 @ 7:18 pm

  18. “TERROR EN LA BIBLIOTECA”

    ¡No se te ocurra nunca ir de noche a la biblioteca!…
    Mis amigos y yo nos colamos a través de una ventana del sótano de la nueva biblioteca. Se inaguraba al día siguiente, pero queríamos liarla parda. Pero cuando entramos, alguien se nos había adelantado ; una chica vestida de negro nos esperaba. Lo tenía todo preparado para la “ouija”. Nos sentamos en el suelo. Era de noche y apenas se veía nada. Invocamos a un espíritu y nadie nos contestó. De pronto, empezaron a caer los libros al suelo. Algunos volaban, y otros nos golpeaban la cabeza. Echamos a correr, pero las puertas se cerraron de repente. Estabamos a punto de volvernos locos. Alguien encendió las luces, era Inaxio, el bibliotecario.
    – ¿Qué hacéis aquí? – nos preguntó – La biblioteca está cerrada.
    Se enfadó, porque lo encontró todo tirado. Tuvimos una semana de castigo, recogiendo la biblioteca y ayudando a los pequeños con la lectura. No supimos nada más de la extraña chica. ¿Había desaparecido? Al de unos días, leímos una esquela en el periódico que nos dejó sin palabras; era el aniversario de la muerte de la chica que conocimos en la biblioteca.

    Comentario por Oier 1.B — 30 abril 2009 @ 7:32 pm

  19. LOS LIBROS MÁGICOS

    Érase una vez, en un pueblo muy, muy lejano.

    En el pueblo eran cuatro gatos, y había muy pocas casas.

    Los ciudadanos del pueblo Elorrio, decidieron hacer una biblioteca para que los niños pudieran estudiar tranquilamente sin tener que oír los mugidos de las vacas.

    Una noche, antes de que se inaugurara la biblioteca del pueblo, todos los libros cobraron vida.

    Algunos se quedaron en la biblioteca charlando con sus compañeros de estanterías, en cambio otros, salieron al pueblo sin ninguna preocupación.

    Los que salieron al pueblo a husmear entre las huertas, se los intentaron comer las vacas pero escaparon a tiempo, otros fueron raptados por los habitantes del pueblo.

    Los libros que se quedaron en la biblioteca preocupados por sus compañeros de estantería o vecinos de armario, decidieron hacer un plan.

    -Hay que salir de la biblioteca para buscarles por las praderas, montes, huertas…-dijo Pinocho.

    -En mi opinión, esa no es una buena solución porque puede que nos pase lo mismo que a los demás.-dijo Caperucita Roja, aportando su opinión a los demás libros.

    -Entonces alguien saldrá de la biblioteca acompañado, e irá al ayuntamiento, y dejará una nota diciendo que en la biblioteca faltan libros y pondremos los nombres de los libros que faltan.-dijo Peter Pan.

    -Esa es una buena idea pero ¿quiénes saldrán de la biblioteca para ir al ayuntamiento?- dijo el lobo feroz queriendo escaquearse.

    Desde una estantería muy, muy alta se oyeron dos gritos.

    -Nosotros, nosotros iremos. Cenicienta y el príncipe Felipe.- dijo el príncipe Felipe.

    -Muy bien entonces saldréis ahora mismo con la carta y la dejaréis en el escritorio.- Dijo Campanilla.

    Cenicienta y el príncipe Felipe salieron de la biblioteca con la carta en las manos.

    No corrieron riesgos de ningún tipo, el camino era tranquilo y las calles estaban vacías.

    Al llegar al ayuntamiento dejaron la carta en el escritorio de la mesa del alcalde y volvieron a la biblioteca.

    A la mañana siguiente en la inauguración, el alcalde les comunicó a los habitantes del pueblo Elorrio lo que ponía en la carta.

    En ese mismo instante, algunos ciudadanos del pueblo devolvieron los libros que faltaban a sus estanterías, explicando por qué tenían esos libros.

    Al final, todo se arregló y los libros estuvieron felices y contentos para siempre.
    MARÍA CRESPO

    Comentario por maria — 30 abril 2009 @ 7:40 pm

  20. Estaba todo preparado, los libros en su sitio y de repente todos los libros cobraron vida, y los libros empezaron a contarse cuentos.
    El siguiente día, en el día de la inauguración, cuando entraron estaban todos los libros en el suelo y entonces el alcalde dijo:
    -¡Qué ha ocurrido aquí!
    Todos se quedaron asombrados del desastre que había, entonce el alcalde ordenó poner un vigilante en la biblioteca.
    Llegó la noche y el guarda nocturno ya estaba allí, al cabo de cinco minutos los libros empezaron a cobrar vida y es así cómo se enteraron que la biblioteca estaba embrujada.
    Al cabo de unos años decidieron echarla a bajo y construir otra.

    Comentario por julen ramos — 30 abril 2009 @ 8:59 pm

  21. LA BIBLIOTECA DE MAQUELO

    En un pueblo muy pequeño llamado Maquelo sus habitantes han decidido abrir una biblioteca porque los niños a las tardes echan de menos un lugar para estar con los amigos, leer, hacer deberes,… ya que, Maquelo es un pueblo en el que siempre está lloviendo.

    Para hacer la biblioteca han colaborado todos los habitantes del pueblo: padres, madres, hasta los niños han ayudado en este trabajo.

    Cuando ya estaba todo preparado para abrir la biblioteca, la noche anterior a la inauguración, los libros cobran vida, se reúnen y deciden escaparse. Todo esto lo han decidido porque en las anteriores bibliotecas en las que habían estado los niños les trataban muy mal (pintaban en ellos, les arrancaban hojas, los tiraban al suelo,…).

    A la mañana siguiente, antes de abrir la biblioteca el responsable de mirar si todo está en orden, se ha encontrado con todas las estanterías vacías, los libros habían desaparecido. Confundido, avisa a los vecinos de lo ocurrido. Acto seguido toda la gente sale a la calle a buscar a los libros. Unos fueron al parque, otros miraron en la plaza, y todos los demás estuvieron mirando por todas la calles del pueblo. Estuvieron todo el día buscando a los libros pero el esfuerzo mereció la pena al atardecer ya habían encontrado a casi todos.

    Ante esta situación, los vecinos deciden reunirse con los libros y después de escuchar sus quejas y miedos, que por cierto no eran pocos, les proponen hacer un trato: “Probar una semana en la biblioteca de Maquelo, si todo iba bien se quedarían para siempre, y si no cerrarían la biblioteca”.

    A los niños les explicaron el trato y como no se querían quedar sin biblioteca decidieron no hacer daño a los libros.

    Desde entonces los niños de Maquelo disfrutan todas las tardes en la biblioteca.

    Comentario por ane 1.A — 1 mayo 2009 @ 12:25 pm

  22. Un día, por la noche, antes de que se abriera la nueva biblioteca, sucedió una cosa muy extraña. Los libros hablaban, saltaban, bailaban… era muy extraño. Los libros estaban locos no sabían lo que hacían y estaban muy alborotados. Desordenaron todo. A la mañana siguiente tenían que abrir la biblioteca y el dueño de ella fue a revisar en qué estado se encontraba. Cuando vio toda la biblioteca desordenada decidió no abrirla. Los habitantes del pueblo estaban apunto de ir a la biblioteca pero se enteraron de que no iban a abrirla y se disgustaron mucho porque tenían muchas ganas de ir. Llegó el día de abrir la biblioteca y todos los habitantes del pueblo estaban entusiasmados por ver lo que se escondía dentro. Al final, todos entraron y se quedaron muy sorprendidos por lo que había.

    Comentario por maite 1-A — 1 mayo 2009 @ 3:17 pm

  23. – LA NOCHE MÁGICA

    En un pueblo pequeño llamado Apata, los niños no tenían dónde estudiar tranquilos o jugar cuando hacía mal tiempo, por eso abrieron una biblioteca llamada “Biblioludo”. La Biblioludo se inauguró el día 23 de abril, porque era el día del libro. La noche siguiente, pasó algo brillante, asombroso, mágico y es que los libros cobraron vida. Pasaron la noche saltando y jugando hasta el amanecer que llegó Lorea, la bibliotecaria.
    Durante toda la mañana no se dio cuenta de que los libros no estaban en su sitio, hasta que llegó la tarde y fueron los niños a hacer dibujos y a leer cuentos.
    Un niño llamado Luis se dió cuenta de que el cuento de Blancanieves se estaba moviendo y fué susurrándoles a los demás lo que había visto.
    Las madres, como veían que los niños estaban tranquilos haciendo sus cosas, le pidieron a Lorea que vigilara a los niños mientras ellas tomaban un café.
    Lorea se fue a hacer unas fotocopias al sótano donde se almacenaban los libros y estaba la fotocopiadora. Los niños se pusieron en círculo para ponerse de acuerdo en quién le diría a un libro que les contara un cuento, porque pensaron que si se movían, también podrían hablar. Acordaron que fuera Alba la que se lo dijera, porque tenía mucha facilidad de palabra.
    Decidieron que fuera el cuento de la Bella y la Bestia, se pusieron todos a buscarlo pero no lo encontraron y entonces decidieron pedírselo al de las Mil y una noches. Alvaro fue el primero que lo vio y todos se abalanzaron donde estaba él y Alba empezó a decirle:
    – Nos hemos dado cuenta de que os movéis y hemos pensado que también podréis hablar y contarnos un cuento, sería maravilloso que nos contaseis el libro “Mil y una noches” y el libro les dijo:
    – Sí, podemos contaros cuentos porque los libros tenemos vida aunque muchos no se den cuenta. ¿por qué habéis elegido este cuento?
    – Porque tiene historias maravillosas.
    Entonces el libro les contó el cuento y quedaron en que cuando estuvieran solos se irían turnando para contarles sus historias.
    Cuando volvieron las madres y Lorea, les felicitaron por haber estado tan tranquilos ellos solos. Los niños sonrieron y nunca les contaron el secreto de la biblioludo.

    Comentario por alazne 1.a — 1 mayo 2009 @ 3:20 pm

  24. LA GRAN SOMBRA DE LA BIBLIOTECA

    Estas son dos niñas llamadas Leire y Elene. A ellas les gusta leer mucho los libros de fantasía y cada vez que van a una biblioteca se dirigen disparadas al aula de literatura fantástica. Les encanta leer en la biblioteca pero como en el pueblo de ellas no hay ninguna suelen tener que viajar al pueblo de al lado en donde no hace mucho inauguraron un centro cultural.
    Pero esto de viajar tanto se va a terminar muy pronto porque mañana mismo se abrirán las puertas de la nueva y moderna biblioteca del pueblo, y por este motivo celebraran una gran fiesta.

    Al final llegó el gran día. El día en el que se inauguraba la nueva biblioteca.

    Leire y Elene eran vecinas y desde sus ventanas veían como pasaba el gran día, pero entrar ahí era muy caro por ello decidieron quedarse en el balcón de casa mirando cómo millones de personas entraban y salían de la gran puerta, hasta que anocheció.

    Una vez cerrada la biblioteca estaba todo oscuro y triste por lo que todos los vecinos se encontraban en sus hogares. Ambas seguían en sus ventanas hasta que en un momento se dieron cuenta cómo de los libros salían pequeñas figuras, ellas se quedaron embobadas y entonces vieron cómo una gran sombra se acercaba hacia ellas.
    QUIÉN SERÁ…

    Comentario por idoia — 1 mayo 2009 @ 4:44 pm

  25. -LA NOCHE EN QUE LOS LIBROS DESPERTARON-
    Fue hace dos semanas, cuando se abrió la biblioteca: había mucha gente, yo estuve mirando libros pero una cosa misteriosa pasó aquella noche: desde que se abrió la biblioteca faltaba mucha comida en el pueblo. Empezaron a investigar a ver qué pasaba pero no podían saberlo, pensaban que a los supermercados no traían comida suficiente, pero eso no podía ser por que en las casas también faltaba comida. También pensaban que podían ser las ratas ya que había una especie autóctona de ese pueblo. Se pusieron a investigar y se dieron cuenta de que a la noche andaban muchas ratas y ratones. De día no había ni una sola en la calle y fueron a ver a las alcantarillas, había alguna que otra. No sabían por qué había tantas a la noche y tan pocas de día. Un día que me había ido de juerga, pasé por delante de la biblioteca y oí un gran barullo, no le hice ni caso porque no estaba muy bien. La noche siguiente, sin irme de juerga, me fui cerca de la biblioteca para ver de dónde venía ese barullo, me acerqué a la biblioteca y me di cuenta de que el ruido venía desde ahí. Saqué una linterna y apunté hacia dentro. No me lo podía creer, vi en vivo y en directo a Astérix y Obélix, Teo, El flautista de Hamelín, Romeo y Julieta, Don quijote,… y un montón de personajes de libros que no conocía. Inmediatamente llamé a la policía y vieron lo que sucedía. Esperaron a que se hiciera de día, y cuando los protagonistas entraron en sus libros entró la policía y vieron un pequeño agujero al lado del libro El flautista de Hamelín que daba a una alcantarilla. Ya sabían todo: a la noche, cuando los protagonistas y los animales de los libros salían de los cuentos, salían las ratas del libro Del flautista de Hamelín, iban todas las ratas a donde había comida. No dudaron en quemar todos los libros de día y en cerrar la biblioteca. Así lo hicieron y se arregló todo el problema de la comida.

    Comentario por josu solozabal — 1 mayo 2009 @ 7:51 pm

  26. Un nuevo día había llegado y nuestro amigo el Sol ya estaba listo para salir.

    Desde bien temprano ya estaba preparándose para que el día fuera ” Un Gran Día “.

    Sin darse cuenta llegó su hora y el cielo se vistió de luz y color.

    Nuestro amigo el sol estaba muy contento, pues ninguna de esas nubes traviesas habían venido a tapar su resplandor hoy.

    Desde el cielo, veía a los niños jugar y reír en el parque, la playa… y se sentía feliz porque sabía que en parte era gracias a él.

    Observando a un grupo de niños, escuchó cómo contaban lo que iban a hacer cuando se hiciera de noche, el Sol escuchó muy atento cómo uno de esos niños decía: ” Qué ganas tengo de que se haga hoy de noche, porque son las fiestas de mi pueblo y esta noche van a celebrarlo, llenando el cielo de brillante cohetes, cohetes que son como estrellas…”

    El Sol se puso muy triste y no quiso seguir escuchando. El también tenía ganas de ver esos cohetes, pero sabía que no podía ser.

    Llegó la noche y el Sol se escondió. Esa noche estuvo muy triste pensando en lo bien que se lo estaría pasando todos viendo esos bonitos cohetes.

    Tan triste estaba que estuvo varios días sin salir, se pasaba todo el día escondido.

    Un día cansado de esa soledad decidió salir y se dio cuenta de que todos al verle estaban muy contentos y se notaba que le habían echado mucho de menos.

    Entonces se sintió muy feliz y se dio cuenta de que, aunque no siempre podemos hacer lo que nos gusta debemos sentirnos felices de lo que somos e intentar que todos los demás también lo sean.

    Fin

    Comentario por Ander Losada Fernández — 1 mayo 2009 @ 7:54 pm

  27. Cuando los libros cobraron vida hubo un alboroto muy grande, mas se dieron cuenta de que uno no cobró vida porque estaba destrozado. Los demás libros empezaron a arreglar el libro. Cuando él también cobró vida se marchó y tuvo una vida más feliz en la biblioteca de otro pueblo.

    Comentario por JON URIZARBARRENA — 1 mayo 2009 @ 10:37 pm

  28. Al día siguiente salí de la escuela y fui a la biblioteca. Estaba todo por los suelos. Todos los libros estaban tirados. Cuando vi todo eso quise descubrir lo que sucedía y pensé que a la noche podía colarme en la biblioteca y descubrir lo que sucedía. En esa misma noche entré en la biblioteca y vi a todos los libros hablando y contándose chistes. Cuando entré no me oyeron pero una enciclopedia me vio y me preguntó qué hacía en este lugar y a esa hora. Le dije que me había dejado un libro esta tarde y que venía a cogerlo. Los libros me rodearon y empezaron a contarme sus historias y capítulos hasta que me pasé toda la noche en la biblioteca para irme seguido a la escuela sin que mis padres se dieran cuenta.

    Comentario por Pablo — 1 mayo 2009 @ 10:52 pm

  29. Había una vez un niño que se llamaba Juan que tenía un libro que ponía soy un libro para todos los usuarios que me compren; Juan se quedó asombrado pero no le dijo nada a su madre. Cuando un día fue a la escuela sus amigos le dijeron que ese libro merecía la pena guardarlo porque valía mucho más de lo que se creía.
    A la profesora le llamó la atención pero no le dijo nada a Juan, cuando llegó a casa lo guardó en una caja de regalos y lo vendió a una librería y le dieron 3.000 euros. La mitad de ese dinero la donó a los niños pobres y con lo otro compró ropa, zapatos… para los niños pobres.
    Al fin y al cabo a él no le gustaba mucho leer por eso hizo lo que tuvo que hacer.
    Al final el libro se leyó para todos los usuarios del mundo y Juan se puso muy contento por lo que había hecho.

    Comentario por goizalde — 2 mayo 2009 @ 2:18 pm

  30. Una noche mientras estaba haciendo los deberes oí un ruido en la biblioteca y me dirigí hacía, allí abrí la puerta y vi unos libros cantando y bailando pero entre ellos había uno más grande y más oscuro. Estaba sentado en un sillón. Uno de los libros se dirigió hacia mí y dijo que entrase, yo entré y me dijo que le quería quitar el puesto al “mayor” que así le llamaban al libro grande y me dijo que el era el jefe de la biblioteca. Me dijo Luis , Luis es el libro que conocí, que le ayudara y le ayudé. Luis dijo que a él le llamaban así porque solo lo leyó un niño llamado Luis. También me comentó que a los libros a los que no les hacían caso los quemaban.Y esa noche lo metí en el armario ocupando el puesto de “mayor” y desde entonces ya no he hablado con ellos más, los he leído.

    peio 1.B.

    Comentario por Peio 1º b — 2 mayo 2009 @ 3:52 pm

  31. Había una vez una biblioteca en la que los libros cobraban vida. Un día antes empezaron a hablar y a conocerse. Dos libros tuvieron una pequeña discusión, sobre cuál tenía una historia más bonita que la otra.
    – uno dijo – La historia que tengo yo dentro es más bonita que la que tienes tú.
    – y el otro contestó – No la mía es más bonita.
    Pero solo fue una pequeña discusión. Y como por esa tontería no querían enfadarse decidieron hacerse amigos, y así lo hicieron. Al día siguiente se enteraron de que les iban a cambiar de sito y los dos se preocuparon mucho. Al ver que el cambio de sitio fue muy pequeño se tranquilizaron mucho y siguieron siendo muy amigos.
    jone eriz 1.b

    Comentario por Jone Eriz — 2 mayo 2009 @ 3:57 pm

  32. “PROBLEMAS CON LOS LIBROS”

    Era el día del libro, un día especial, pero lo mismo todos los años, aunque ese día habían abierto una biblioteca como cualquier otra con un dueño de lo más normal llamado Juan. Acababa de ordenar todos los libros en las estanterías y estaba muy orgulloso de su trabajo. Al día siguiente la iban a inaugurar y tenía que ser perfecto. Lo comprobó todo: los libros, las mesas, los vídeos… al ver que todo estaba bien cogió la chaqueta y las llaves y fue a cerrar la puerta. Entonces escuchó un ruido de lo más extraño, se volvió para ver lo que pasaba y le pareció ver movimientos dentro de la biblioteca.

    -¡Quién anda ahí!- fue lo único que pudo decir.

    Fue entonces cuando algo o alguien se asomó por la esquina de las estanterías. A Juan le pareció ver un libro pero sabía que no podía ser. Avanzó hasta un punto en que lo podía ver todo. Y… ¡Sí! ¡Eran los libros! Juan se quedó mirándolos atentamente a punto de caerse al suelo mareado.

    -Hola- Fue el libro de historia quien habló primero.

    A Juan no le hacía mucha gracia, y por eso salió gritando y corriendo por todo el pasillo hasta llegar al teléfono, abrió la carpeta donde guardaba los números telefónicos por la letra “P”.

    Piiiiiiiiiiiiiiiii, piiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiii, piiiiiiiiiiiiiii…

    -¿Si?

    -¿Policía? Menos mal, debe venir enseguida, llamo desde la nueva biblioteca.

    -¿Qué ocurre?

    -Es algo muy extraño…quiero decir…¡que los libros tienen vida!

    -Oye, hoy no estoy de buen humor así que vete a gastar tus estúpidas bromas a otro sitio.

    Juan se quedó sin palabras al mismo tiempo que habían colgado en el otro lado del teléfono. Al ver que no tenía más opciones fue a hablar con los libros.

    -Per-per-perdonad, se puede saber cómo estáis, quiero decir, ¿estáis…?

    -¿Vivos?-terminó la frase el atlas.

    -Sí.

    -Estamos hartos de que nos traten mal- dijo el cómic.

    -Esta es la quinta biblioteca por la que pasamos y en todas no tratan fatal-volvió a hablar el libro de historia.

    -Pues a mí no me lo parece- dijo Juan

    -Pues sí-dijo el diccionario.

    -Bueno, tengo una idea, mañana en cuanto se abra les contaréis vuestro problema a todos los niños y mayores.

    -Es una buena idea

    -Sí.

    A la mañana siguiente los libros explicaron sus problemas. Todos los clientes de la biblioteca reflexionaron sobre lo que decían y……., efectivamente, se dieron cuenta de que los libros merecían un trato mejor, puesto que ellos, los libros, estaban dispuestos a aportar toda la sabiduría que cada una de las personas pretendía o le gustaría adquirir.

    Comentario por eider — 3 mayo 2009 @ 9:49 pm

  33. LA NUEVA BIBLIOTECA
    En un pueblo no muy grande había varios niños y a todos les gustaba leer, pero había un problema, que no había una biblioteca decente y una vez por semana un autobús lleno de libros pasaba por el pueblo y se formaban muchas colas y en invierno se enfriaban los niños del pueblo. Un día el ayuntamiento decidió hacer una biblioteca en el pueblo para que los niños pudieran ir cualquier día de la semana y todos los niños de aquel pueblo se pusieron muy contentos. Cuando la terminaron de hacer, fueron a inaugurarla todos los niños y cada una de ellos cogió un libro. Al salir de la biblioteca a cada niño que fue le regalaron un bolígrafo y un libro. A partir de ese día ningún niño tuvo que mojarse ni esperar tanta cola para un libro

    Comentario por Mikel. Caballero — 7 mayo 2009 @ 7:39 pm


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